Bailamos la danza de los espejos, sin apenas vernos, saltando entre las caracolas y los guijarros, esquivando esquirlas, pero bailando... Nos recibe el alba acurrucada tras aquella esquina robada continuamente a la noche. Y nosotros seguimos caminando por las sendas que crecen, que se van dibujando frente a nuestros pies.
Sendas de incógnita, de frustración o tristeza, tal vez alegría en momentos senderos llanos de primavera. Caminamos de la mano, bailamos al son que toca, nos vemos sin mirarnos en las vueltas de cada día y en los interminables momentos de tantas noches.
La noche...se va alejando de ser una amiga, una aliada
para ir adoptando formas cada vez más extrañas.
Y yo te añoro.
Me añoro.
Y me siento diluir...
E.
No comments:
Post a Comment
Note: Only a member of this blog may post a comment.