Si tan sólo pudiéramos valorar el ser y el existir, cuanto más nos amaríamos a nosotros mismos dejando atrás las simplezas y sutilezas de los problemas que nos agobian. El verticalismo de la vida y nuestra vaga e ínfima percepción de la realidad no nos permite ver cuan valioso es ser. Por tanto menos aún somos capaces de reconocer las virtudes del otro. Si la capacidad de ver se encuentra limitada a lo básico y no a la esencia, te estás perdiendo lo más profundo de la vida, saber ver es saber reconocer en el infinito todas aquellas cosas que te mueven en tu espacio... En tu mundo...
Y te darás cuenta que no es lo material lo que te moviliza... Sino que son las emociones, los sentimientos, la fe, la razón, el amor. Son precisamente todas aquellas cosas que no ves, pero que están. ¿Con todo esto pensaste que es lo que ves? sólo es cuestión de darse unos minutos, tomar un café, escuchar música lenta y pensar en las personas que queremos y nos quieren. Te aseguro que verás cosas que en verdad te movilizarán.
Podrás descubrir amigos verdaderos, te darás cuenta de lo mucho que te aman, te darás cuenta de lo mucho que amas a los demás y sobre todo te darás cuenta de lo poco que valoras otras cosas, porque ser es saber que eres y estas rodeado de un sin fin de cosas. .
E.