No ese si es un buen equipaje en este viaje la maleta repleta de amor, o si me sirve una agenda
Me despojo de toda armadura y me meto en el mar a nadar bajo lunas extrañas que nunca se vieron en el cielo normal. En el tiempo que puntea el reloj ya no sé me cabe el deseo, no me importa el silencio, no me aturde la ira.
Los encuentros: en tierra de nadie, en zona de tránsito, sin pagar un peaje por todo, sin derecho al reclamo, sin límites, sin ruinas.
Que nos libren de la culpa perpetua, que nos amen sin condición alguna, que queramos sin ponernos cadenas….
Sin embargo, por si hubiera preguntas: no he dejado de amar... pero si quizás ha llegado la hora de olvidar.
E.