Todo un lujo, que muy pocos saben disfrutar…apreciar..

 
Osho:

¿Qué sucede con el amor si no hay nada ni nadie que lo reconozca y disfrute?


El hombre madura en el momento en que empieza a amar en vez de necesitar, en que empieza a desbordarse, a compartir, en que empieza a dar. El énfasis es totalmente diferente. Con el amor, el énfasis está en cómo dar, cómo dar más y cómo dar incondicionalmente. 
Esto es crecimiento; la madurez llegando a ti.
¿Cómo puede la necesidad ser amor? El amor es un lujo. Es abundancia. Es tener tanta vida que no sabes qué hacer con ella, así que la compartes. Es tener tantas canciones en tu corazón que tienes que cantarlas; las escuche alguien o no, eso no es lo importante. Si nadie escucha, también tendrás que cantarlas, tendrás que bailar tu danza.

El otro puede hacer lo mismo, el otro puede no hacerlo, pero en lo que a ti concierne, estás fluyendo, estás desbordándote. Los ríos no fluyen para ti; están fluyendo tanto si estás como si no estás. No fluyen para saciar tu sed, no fluyen para tus campos sedientos; están simplemente ahí, fluyendo. Puedes saciar tu sed, puedes no hacerlo; eso depende de ti. Realmente el río no estaba fluyendo para ti, el río estaba simplemente fluyendo. Que puedas recoger de allí agua para tus campos es accidental, que puedas usar su agua para tus necesidades es accidental.

Cuando no tienes amor, le pides al otro que te lo dé. Eres un mendigo. Y el otro te está pidiendo que se lo des a él o a ella. Ahora bien, dos mendigos extendiendo sus manos uno hacia el otro y ambos con la esperanza de que el otro lo tenga... naturalmente ambos se sienten derrotados y ambos se sienten engañados.
Esta es la paradoja: aquellos que se enamoran no tienen amor, por eso se enamoran. Y porque no tienen amor, no pueden darlo. Y algo más: una persona inmadura sólo se enamora de otra persona inmadura, porque sólo ésta pueden comprender el lenguaje de la otra. Una persona madura ama a una persona madura. Una persona inmadura ama a una persona inmadura.

El problema básico del amor es madurar primero, entonces encontrarás una pareja madura; entonces la gente inmadura no te atraerá para nada. Es sencillamente así. Si tienes veinticinco años de edad, no te enamorarás de un bebé de dos años, no bajarás de nivel. Es exactamente así. Cuando eres una persona madura, psicológica y espiritualmente, no te enamoras de un bebé. No sucede, no puede suceder. Te das cuenta de que no tendría ningún sentido.

En efecto, una persona madura, "no cae en un estado de enamoramiento", sino que se eleva en el amor . La palabra "caer" no es correcta. Sólo la gente inmadura cae; tropiezan y "caen enamorados" (*). De algún modo se las arreglan para estar de pie. Pero apenas encuentran a un hombre o una mujer, ya no se las arreglan tan bien. Se pierden y caen. Estuvieron siempre a punto de caer al suelo y arrastrarse. No tienen espina dorsal, no tienen la integridad necesaria para permanecer erguidos estando solos.

Una persona madura tiene la integridad necesaria para estar sola. Y cuando una persona madura da amor, lo da sin ataduras: simplemente da. Y cuando una persona madura da amor, se siente agradecida de que tú hayas aceptado su amor, no viceversa. No espera que se lo agradezcas. No, en absoluto, ni siquiera necesita de tus gracias. Te da las gracias por aceptar su amor.

Y cuando dos personas maduras están enamoradas, ocurre una de las más grandes paradojas de la vida, uno de los fenómenos más bellos: están juntos y sin embargo tremendamente solos; están tan unidos que casi son uno. Pero su unión no destruye su individualidad, de hecho, la realza; se vuelven más individuos. 

Dos personas maduras enamoradas se ayudan mutuamente a ser más libres. No implica política, ni diplomacia, ni esfuerzo alguno por dominar. ¿Cómo puedes dominar a la persona que amas?
Cuando has llegado a casa, cuando te has enterado de quién eres, el amor surge en tu ser. Entonces la fragancia que desprendes se esparce y puedes dársela a otros. ¿Cómo puedes dar lo que


* N. del T. juego de palabra en inglés en el original entre "tú fall in love", lit. "caer en el amor", enamorarse y "to rise in love", lit. "elevarse en el amor".
no tienes? Para poder dar algo, el requisito básico y primordial es tenerlo. ¿Cómo puedes dar regalos cuando no los tienes? Lo escuchas y lo entiendes, pero el problema surge porque tu entendimiento es intelectual. Si ha penetrado en tu ser, si has visto su verdad, no surgirá ninguna pregunta.

Entonces olvidarás todas tus relaciones de dependencia y empezarás a trabajar en tu propio ser, aclarando, limpiando, haciendo tu núcleo interior más alerta, consciente; empezarás a trabajar en esto. Y cuando empieces a sentir que estás logrando una cierta totalidad, te darás más cuenta de que el amor está creciendo contigo, es un subproducto.

No necesita ser reconocido, no necesita reconocimiento, no necesita certificados, no necesita que nadie lo pruebe. El reconocimiento del otro es accidental, no es esencial para amar; el amor seguirá fluyendo. Aunque nadie lo saboree, aunque nadie lo reconozca, aunque nadie se sienta feliz, aunque a nadie le encante, el amor seguirá fluyendo, porque en su mismo fluir te sientes tremendamente alegre, tremendamente feliz. En el fluir mismo... Cuando tu energía está fluyendo...

Estás sentado en una habitación vacía y la energía está fluyendo y llenando la habitación vacía con tu amor; no hay nadie allí, las paredes no te dirán: "Gracias." No habrá nadie para reconocerlo, no habrá nadie para saborearlo. Pero eso no importa en absoluto.
Tu energía liberándose, fluyendo... te hará feliz. La flor es feliz cuando libera su fragancia a los vientos; que el viento lo sepa o no, ésa no es la cuestión.

Yo soy, yo soy. Haya discípulos o no, eso carece de importancia. No dependo de ti. Y todo mi esfuerzo aquí es conseguir que tampoco tú dependas de mí. Estoy aquí para darte libertad. No quiero, de ninguna forma, anularte. Sólo quiero que seas tú mismo. Y el día en que esto suceda, cuando seas independiente de mí, serás capaz de amarme realmente. No antes.

Yo te amo. No puedo evitarlo. No es cuestión de que pueda amarte o no, simplemente te amo. Si no estuvieses aquí, este auditorio estaría lleno de mi amor, no habría ninguna diferencia. Estos árboles todavía recibirían mi amor, estos pájaros lo seguirían recibiendo. E incluso si todos los árboles y los pájaros desaparecieran, no sería diferente; el amor seguiría fluyendo. El amor es, y por tanto el amor fluye.