Peace cristal...

Creía que el mundo giraba en torno a las hojas del otoño, ésas que son amarillas con tonos café.

Pensaba que en la orilla de la playa todavía sus pasos iban a estar marcados.


Soñaba con saltar y escribir en una nube su nombre.


A veces contemplaba en sus manos su propio mundo.


No soporta el frío porque no le gusta el café amargo y añora esos jugos frutales de verano.


En su escritorio el desorden a ojos ajenos es el orden máximo de sus pensamientos.