Vive ahora, es decir, preocúpate del presente más que del pasado o del futuro.
Vive aquí: relaciónate más con lo presente que con lo ausente.
Deja de imaginar, experimenta lo real.
Abandona los pensamientos innecesarios, más bien siente y observa.
Prefiere expresar antes que manipular, explicar, justificar o juzgar.
Entrégate al desagrado y al dolor, al igual que al placer. No restrinjas tu percatarte.
No aceptes ningún otro “debería” o “tendría” más que el tuyo propio. No adores a ningún ídolo.
Responsabilízate plenamente de tus acciones, de tus sentimientos y pensamientos.
Acepta ser como eres.
(Claudio Naranjo, 1989)



.png)














.jpg)
